LA HORA DE ESPAÑA

LA HORA DE LOS ESPAÑOLES

 

Antonio Rubio Merino

             

Hace más de dos mil años, españoles -iberi o hispani se llamaban a sí mismos- murieron hasta el último hombre por defender su independencia, en Sagunto, en Numancia, en Ilerda o junto a Viriato.

 
Hace casi 1500 años, España era un reino unificado, desde el sur de Francia hasta el norte de Africa, bajo un rey católico que gobernaba desde Toledo. 

Durante 800 años, diferentes reinos españoles lucharon hasta repetir la unificación de una españa cristiana y libre. 

Desde entonces, los españoles hicimos del mundo una misma comunidad, incorporamos un continente a la civilización cristiana occidental y como última prueba de aquella gesta, fundamos el único país católico de Asia, ese archipiélago filipino sobre el que el bandera roja y gualda ondeó hasta hace poco más de un siglo. 

Letras y ciencias tuvieron nombres españoles que dieron honra con sus logros a su patria, y los dieron a conocer con lenguas y acentos castellanos, catalanes, gallegos, vascos, andaluces, valencianos, canarios, mexicanos o argentinos. 

Cruentas invasiones y guerras, civiles las peores, nos enseñaron que somos diferentes entre nosotros, y que hemos de aprender a convivir, porque lo queremos y porque nos queremos.

 
Rara vez tuvieron los españoles líderes dignos de ellos. Es la nuestra la historia de un pueblo solitario, que bien sabe lo correcto, aunque los que debieran dirigir yerren en el camino.

 
De nuevo nos vemos hoy en una encrucijada. 

Muchos gritan enervados y amenazan y se crispan, amagan romper y peligran destruir. 
Pero hoy, desde hace días, cada minuto que pasa, aparece una nueva bandera española en un nuevo rincón de España. 

Desde los barrios más humildes y los pueblos más recónditos a las grandes construcciones urbanas, surgen banderas, se multiplican las banderas, con su silencioso mensaje. 

Nadie puede poner palabras precisas a lo que dicen, lo mismo que nadie puede ignorarlo. 
Catalanes: no queráis iros. Sois nuestros hermanos, desde hace miles de años. Sois distintos. Cada uno lo es. Pero quedaos en paz. Hablemos. Lleguemos a un acuerdo juntos. Compartimos una madre, que se llama España, que es la historia cruzada de nuestras familias y de su voluntad de estar juntas.

Españoles: despertemos. Hemos construido durante siglos, y especialmente en las últimas décadas, una nación grande, de paz, prosperidad y libertad, donde lo diferente puede ser tolerado porque lo común es fuerte y valiente. 

Ondean las banderas de España, en cada rincón de España, cada minuto más, más y más fuertes, altas, claras, valientes. Y silenciosas dicen: paz, libertad, unidad. España. 



Antonio Rubio Merino 

30 Septiembre 2017.